Yo generalmente odio enfermare, ir al doctor, a la odontóloga, y hasta tomarme radiografías, además de las pruebas de sangre, simplemente no las resisto, pero hoy al parecer tuve que ser un poco fuerte. Saliendo de la universidad recibí una llamada de mi abuelita diciéndome que mi abuelo estaba malito porque luego de la hemodiálisis lo habían mandado a emergencia, por lo tanto era importante que yo esté ahí para ayudar, no lo pensé ni dos veces y me subí al primer taxi que paso, como les había mencionado al principio odio todo lo que tenga que ver con medicina, pero no tenía otra opción que ir.Al llegar al hospital entre mintiendo para que me dejen pasar, porque del lado de emergencia no dejan entrar fácilmente por lo que es una zona repleta de personas, médicos, camillas y enfermos, pero igual logre entrar.
Una vez dentro de la sala de emergencias vi realmente todo tipo de enfermos, cada uno con una historia diferente, inclusive vi a un chico que es cheerleader con un suero, luego de buscar por alrededor de 5 minutos encontré a mi abuelito que estaba dormido con suero, y también estaba mi abuelita, mi tía y mi primo. Ahí comenzó los corre corres, sube a ver tal examen, anda compra tal medicamente, llama al doctor, cuida a tu abuelito, y un sinnúmero de cosas que me tocó hacer en las 4 horas que estuve, ya luego de las 4 horas por suerte mi abuelito ya estaba mejor y le dieron el alta, y ya por fin me pude ir a mi casa, yo se que odio los hospitales, pero esta vez lo supere y no fue tan trágico, además que me quedo la satisfacción de estar junto a mi abuelito en el momento que mas me necesitaba.

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